DEPORTES

Automóvil Club: Salvado gracias a que sus socios compraron la deuda

Se presentaron ante el Juez Eseverri y declararon lo que durante tantos años habían soñado: “Somos los únicos acreedores que tiene el club, y le condonamos la deuda”. La Asociación SALVAR, creada específicamente por un grupo de socios para generar recursos y poder pagar una deuda que superaba el millón de dólares, había negociado con los 38 acreedores y adquirido las respectivas deudas, para transformarse en el único acreedor de la entidad. Bajo esa condición, le condonaron al propio club el monto adeudado y le dieron un final feliz a la historia. Un final que muy pocos creían posible.Fue en 2001 cuando los acreedores de la entidad pidieron la quiebra. Aquel trágico accidente en una competencia automovilística de hace casi tres décadas le había dejado al club varios juicios y una situación económica insostenible, que difícilmente hubiese podido evitar el remate de sus instalaciones de no ser por la crisis que vivió por aquellos años Racing Club de Avellaneda, que le dio vida a la denominada “Ley Racing”, con la cual las entidades deportivas con estos problemas tuvieron una posibilidad de “sobrevivir”. No era fácil, estaba claro, porque el fideicomiso designado para torcer el rumbo (un experto en deporte, una contadora y un abogado) debían sostener el club y a su vez encarar el pago de una deuda que por esos tiempos de uno a uno rondaba el millón doscientos mil dólares.“El fideicomiso nunca tuvo demasiada injerencia en tratar de salvar al club, solo cumplía con cuestiones formales. Eso no iba a llevar a salvar al club, iba a decantar en fundirse, porque era una época económica mala y se iba a terminar fundiendo porque los socios se iban borrando y no había dinero. Ahí surgió un grupo de socios que formaron una fundación, que fue SALVAR”, contó el abogado Sebastián Charles, junto con Juan Carlos Gili, Pablo Munizaga y Rubén Cavaleri, todos socios y parte fundamental de la recuperación del ACSN. “Tras un arduo trabajo administrativo SALVAR logró tener personería jurídica, y ese grupo se presentó en el juicio que se llevaba a cabo en el juzgado N°2 del Dr. Ricardo Eseverri, y planteó poder seguir participando en el club, tener vida activa, realizar eventos para recaudar dinero. Hicimos una comisión de apoyo y nos presentamos en la Justicia para decirle al Juez que este fideiocomiso, si bien cumplía con las cuestiones formales, no iba a llevar adelante al club, que había una fundación que estaba tratando de salvarlo, pero que necesitábamos también injerencia para tomar decisiones propias del club. Ahí surgió una comisión de apoyo, de la cual es presidente Juan Carlos (Gili), y que gracias al Dr. Eseverri fuimos exigiéndole al triunvirato que hiciera cosas. Ese triunvirato nunca había presentado un balance, nos hicieron quedar inactiva la personería jurídica porque nunca presentaron nada. En el juicio de 2019, como ya teníamos todo resuelto con los acreedores, hicimos un acta en el Juzgado junto con el Triunvirato, el Juez y SALVAR, pusimos los papeles sobre la mesa, y planteamos la condonación de la deuda”, resumió Charles.Esa “comisión de apoyo” se formó en 2012. Se hicieron rifas, torneos de fútbol, polladas, bailes, lo que fuese. Todo lo que se recaudaba, era destinado a pagarles a los acreedores. Eran 38, y se fue negociando uno por uno, desde los más duros en cuanto al aspecto económico como pudo haber sido la AFIP, a los más sensibles en lo emocional como lo eran los familiares de las víctimas del accidente. “Todo lo hicimos con el apoyo del Juez. Cada vez que arreglábamos con algún acreedor lo presentábamos en la Justicia. Hubo buena predisposición de muchos acreedores. A todos lados íbamos con una propuesta, y si nos atrasábamos en el pago ofrecíamos empezar de nuevo y perder lo invertido”, remarcó Juan Carlos Gili. Esa propuesta llevó a que, como claro ejemplo de sentido de pertenencia por el club, 20 socios pidieran un préstamo personal para poder contar con un dinero “de apoyo” para no retrasarse con ningún pago.
Claro está que, además de pagar la frondosa deuda, SALVAR tenía la misión de levantar un club que estaba por el piso. “La realidad es que hace siete años que esta comisión de apoyo está llevando adelante al club. Cuando se presentó esta comisión, que el fideicomiso nos entregó la administración del club bajo acta ante el Juez, los números estaban en rojo. Y desde ese momento hasta hoy jamás los empleados estuvieron atrasados, se hicieron un montón de obras, cosas que no se hacían hace años y se hicieron con esta administración”, expresó Rubén Cavaleri, en tanto Pablo Munizaga agregó: “El club estaba super herido porque nunca se le había hecho nada. Y la pileta, que era lo único que teníamos, tenía que funcionar sí o sí. Si no arreglabas los motores, los filtros, todo lo referido a la pileta, no lo podíamos hacer funcionar como club. Como se pudo se fue arreglando todo, a pesar de haber tenido una crisis grande hicimos los vestuarios nuevos, y hoy el club ofrece cancha de fútbol chica iluminada, cancha de fútbol 11 única en la ciudad iluminada, un gimnasio para jugar Futsal con doble iluminación (led y común), las cloacas de todo el club, canchas de tenis iluminadas, las bombas nuevas sumergibles para cargar la pileta, entre tantas otras cosas”.El club está totalmente saneado. Ya se le pagó a los acreedores y los honorarios al triunvirato. Ahora solo resta normalizar algunas cuestiones como activar la personería jurídica como para establecer una nueva Comisión Directiva. “Ahora el club lo administra SALVAR, está funcionando con la comisión de apoyo”, contaron los protagonistas de la nota, mencionando también a Carlitos Pacini (ausente con aviso) y a Eduardo Gasche, quien falleció hace unos meses.

Fuente: Diario El Norte

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