POLICIALES

Caso Donato: la huella de sangre encontrada en la escena coincide con el pie del detenido

La pericia suma una prueba clave contra Sergio Andrés Tissi, procesado por el homicidio del chacarero Juan Carlos Donato.

La huella de sangre que dejó el homicida de Juan Carlos Donato, al escapar del lavadero donde apuñaló y descuartizó al chacarero de San Nicolás, coincide con la del pie de Sergio Andrés Tissi, detenido y procesado en la causa que investiga el fiscal Julio Tanús.

De esta manera, el funcionario judicial sumó una prueba clave al expediente. Se trata del resultado “positivo” de la pericia pelmatoscópica realizada a la impronta de un pie encontrada en la escena del crimen. El surco fue comparado por los peritos con las características del pie de Tissi.

Ahora, el fiscal espera los resultados del cotejo de ADN entre la sangre encontrada debajo de las uñas del presunto homicida y la de la víctima, de 69 años.

La principal prueba en contra de Tissi había sido, hasta ahora, una tarjeta SUBE a nombre de su hermana que fue encontrada cerca del cuerpo de Donato. Los investigadores buscan sumar otras evidencias para despejar cualquier duda de su autoría en el crimen.

En tanto, el detenido fue trasladado a la prisión de Melchor Romero, donde le harán las pericias psicológicas y psiquiátricas. Los detectives creen que asesinó a Donato en medio de un brote psicótico, que lo habría afectado 72 horas previas al crimen.

La SUBE fue clave para dar con el asesino prófugo. A través de la tarjeta, el fiscal pudo localizar a su hermana. En ese momento, saber la identidad del atacante era vital, debido a la violencia con la que mató, pensaban que podía ser muy peligroso.

Cuando, finalmente, lo encontraron en la casa de su padre, ubicada en la calle Ugarte al 500 se había bañado y no se resistió. Tampoco dijo nada sobre el homicidio. Luego, se negó a declarar.

El dolor de la familia del hombre de 69 años asesinado.

Un homicidio “demencial”

El crimen de Juan Carlos Donato fue cometido cerca de las ocho de la noche del jueves 15 de octubre, en el lavadero de una chacra ubicada a unos 100 metros de la autopista Rosario-Buenos Aires, a la altura del kilómetro 233.

La mujer del chacarero advirtió que alguien merodeaba por la casa y vio escapar corriendo a un hombre. Fue al cuarto y se encontró con el espeluznante cuadro.

“Con un arma blanca con filo lo mataron y luego le cortaron la nariz, la lengua y el maxilar. Parte de la cara se la extirparon, la destruyeron, esto fue post mortem, el victimario trabajó con el cuerpo sin vida”, detalló ese día el fiscal a Télam.

Y agregó: “Después le introdujo la mano por la laringe y le extirpó las vísceras, el estómago, el corazón, una cosa impensada, terrible, demencial”.


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Fuente
https://tn.com.ar/
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